

Redacción Bitácoras Políticas | Xalapa, Ver. | 03 Mar 2026
La gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle García, entregó más de 91 mil 500 uniformes a personal de Salud IMSS-Bienestar y anunció la adquisición de 60 ambulancias para hospitales del estado, como parte del Programa Estatal de Vestuario 2025 y del fortalecimiento de infraestructura médica.
Durante el acto oficial, la mandataria reiteró que el 88 por ciento del presupuesto estatal en salud se transfiere al sistema IMSS-Bienestar y señaló que la compra de ambulancias responde a solicitudes directas de médicos y directores hospitalarios. El objetivo, afirmó, es mejorar la capacidad de traslado y atención oportuna en distintas regiones.
De acuerdo con datos presentados por la Secretaría de Salud, entre enero y febrero se distribuyó el 57 por ciento del total de piezas, es decir, 51 mil 837 uniformes, en 896 unidades médicas distribuidas en 18 regiones operativas del estado.
Las prendas y equipos entregados incluyen calzado, filipina, calcetas, lentes de protección, chalecos y uniformes quirúrgicos. La dotación se dirigió a personal de hospitales ubicados en Teocelo, Coatepec, Cardel, Xalapa y a centros de especialidad como el Hospital Regional “Dr. Luis F. Nachón”, el Centro Estatal de Cancerología “Dr. Miguel Dorantes Mesa” y el Centro de Alta Especialidad “Dr. Rafael Lucio”.
El coordinador estatal de IMSS-Bienestar, Roberto Ramos Alor, señaló que la entrega representa un reconocimiento al personal médico y de enfermería. Por su parte, la secretaria de Salud, Mariela Hernández García, destacó el compromiso del sector con la atención a población vulnerable.
El anuncio de las 60 ambulancias se inserta en una estrategia de equipamiento hospitalario que busca reducir tiempos de traslado en emergencias y ampliar la cobertura en zonas con limitada infraestructura.
La transferencia del 88 por ciento del presupuesto estatal en salud a IMSS-Bienestar forma parte del esquema de federalización del sistema sanitario en Veracruz, bajo coordinación con el Gobierno federal.
El reto inmediato será traducir la inversión en mejoras medibles en tiempos de atención, disponibilidad de servicios y cobertura territorial. Las cifras anunciadas marcan una apuesta presupuestal significativa; su impacto dependerá de la ejecución operativa en campo.