

Ciudad de México - Encuesta presentada por COPRED revela que 90% de los hombres mayores de 45 años ha experimentado síntomas vinculados con la andropausia y solo 20% ha recibido apoyo en su centro de trabajo. /
Redacción Bitácoras Políticas | Ciudad de México | 17 Feb 2026
El Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación de la Ciudad de México (COPRED), junto con Sin Reglas Mx e Identa Consultores, presentó los resultados de la encuesta “Edadismo y andropausia en el entorno laboral”, un estudio que documenta cómo la discriminación por edad y los cambios hormonales asociados con la madurez inciden en el bienestar, la permanencia y la productividad en el trabajo.
El informe arroja un dato central: una de cada cuatro personas encuestadas afirmó haberse sentido discriminada por su edad en el ámbito laboral. Además, el 90% de los hombres mayores de 45 años reportó haber experimentado al menos un síntoma relacionado con la andropausia, mientras que solo uno de cada cinco dijo haber recibido algún tipo de apoyo en su entorno laboral.
Fernanda Vergara, fundadora y directora general de Identa Consultores, explicó que el 32% de las personas encuestadas considera que la discriminación por edad es un problema en su espacio de trabajo. Esta percepción aumenta entre mujeres de 40 a 49 años.
Entre quienes han vivido edadismo, el 58% de las mujeres y el 50% de los hombres señalaron que esta forma de discriminación afecta de manera significativa su bienestar emocional y físico. En términos de desempeño, el 55% de las mujeres y el 46% de los hombres indicó que impacta su motivación, compromiso y productividad.
La encuesta también indagó sobre el conocimiento y la experiencia en torno a la andropausia. Aunque tres cuartas partes de las personas encuestadas han escuchado el término, solo una de cada diez afirmó conocerlo a profundidad. Entre los hombres de 45 años y más, el 84% dijo haber oído hablar del tema, pero el nivel de información sigue siendo limitado.
En ese grupo etario, el 90% reportó al menos un síntoma potencialmente vinculado con la andropausia y cerca de la mitad manifestó haber experimentado tres o más. Entre los síntomas más mencionados se encuentran irritabilidad, depresión o ansiedad, dificultades de concentración, disminución de la libido o disfunción eréctil, así como aumento de peso o pérdida de masa muscular.
Uno de cada tres hombres mayores de 45 años reconoció haber reducido su productividad debido a estos síntomas. Aun así, únicamente el 20% indicó haber recibido apoyo de superiores o colegas.
La presidenta del COPRED, Geraldina González de la Vega Hernández, sostuvo que la andropausia sigue siendo un tema tabú, atravesado por estereotipos de género que exigen fortaleza y resistencia permanente a los hombres. “Cuando hablamos de género también necesitamos visibilizar cómo estos prejuicios impactan la vida de los hombres”, afirmó. Añadió que tanto la menopausia como la andropausia pueden convertirse en detonadores invisibles de discriminación laboral.
González de la Vega detalló que, en los últimos 12 años, el Consejo ha abierto 2 mil 270 expedientes; de ellos, 104 corresponden a personas de mayor edad y el 90% se concentra en el ámbito laboral. Las edades de quienes presentan quejas fluctúan entre los 50 y 69 años. En estos casos, la distribución es paritaria: 50% hombres y 50% mujeres.
La funcionaria explicó que muchas denuncias clasificadas bajo “estado de salud” o “edad” revelan patrones de exclusión vinculados con cambios hormonales propios de la madurez. Estos casos pueden traducirse en despidos injustificados, hostigamiento o negativa a realizar ajustes razonables.
Gabriela Rojas, de Sin Reglas Mx, advirtió que México y América Latina son la región que envejece con mayor rapidez, lo que obliga a considerar las transiciones hormonales como un asunto de derechos laborales y no solo como experiencias individuales. Mamen Díaz agregó que el 30% de la población en México tiene más de 40 años y se encuentra en etapas clave de su desarrollo profesional, mientras los entornos laborales no siempre acompañan estos procesos.
El estudio busca aportar evidencia para el diseño de estrategias empresariales e institucionales que promuevan inclusión, ajustes razonables y entornos laborales libres de estereotipos asociados a la edad o a la salud.
Los datos presentados colocan sobre la mesa un debate que suele permanecer en silencio: el envejecimiento en el trabajo no es una excepción, es una realidad demográfica. La respuesta institucional, coinciden las organizaciones, determinará si se traduce en exclusión o en una política laboral basada en derechos.