03 de Febrero de 2026
 
03 de Febrero de 2026
 
Denuncian colapso operativo y omisión institucional en la Dirección de Actividades Artísticas de la SEV
Integrantes de la DAA hacen público un pronunciamiento colectivo ante la falta de planeación, condiciones dignas de trabajo y conducción institucional en un área clave para la educación cultural en Veracruz.

Redacción Bitácoras Políticas | Xalapa, Ver. | 03 Feb 2026

Integrantes de la Dirección de Actividades Artísticas (DAA) de la Secretaría de Educación de Veracruz difundieron un pronunciamiento colectivo para denunciar una crisis operativa, laboral y estructural que, aseguran, pone en riesgo el funcionamiento de una de las áreas culturales más estratégicas del sistema educativo estatal. El documento señala falta de conducción institucional, omisión reiterada de instancias superiores y decisiones administrativas que han deteriorado la capacidad de la Dirección para cumplir su función pública.


De acuerdo con el pronunciamiento, la DAA —bajo la titularidad de Ángel Alberto Borjas Solorza— opera sin un plan de trabajo institucional a más de un año de iniciada la actual administración. No existen objetivos claros, metas culturales ni estrategias de producción y difusión que orienten la labor de los grupos artísticos y del personal administrativo.


Ante la ausencia de planeación, la operación cotidiana descansa, en gran medida, en el esfuerzo individual de artistas y personal de apoyo, quienes han asumido cargas de trabajo desproporcionadas y sin propósito definido. Los firmantes señalan que esta situación deriva de la falta de conducción y de una gestión articulada que coordine agendas, recursos y procesos.


El documento advierte una desconexión profunda entre las decisiones administrativas y la naturaleza del trabajo artístico. Sin infraestructura básica —salas de ensayo, espacios de producción o condiciones para la creación colectiva— se imponen esquemas propios del trabajo burocrático tradicional, incompatibles con procesos que requieren ensayo continuo, movilidad y planeación de largo plazo. Esta incompatibilidad, subrayan, evidencia carencias de perfil y experiencia en gestión cultural en los niveles directivos.


Lejos de fortalecer la producción cultural, las medidas adoptadas han generado desorganización y tiempos muertos que impactan directamente el quehacer artístico. En la práctica, señalan, la Dirección cumple horarios sin producir contenidos; se programan presentaciones sin brindar condiciones mínimas de preparación y se restringen los ensayos necesarios para garantizar presentaciones de calidad, lo que ha derivado en la suspensión de conciertos y actividades.


Desde el interior de la DAA también se advierte un desdibujamiento de responsabilidades: tareas propias de la conducción directiva, como la gestión de presentaciones y la coordinación institucional, han sido trasladadas a los propios grupos artísticos. Esta práctica ha generado confusión operativa y ha debilitado aún más la estructura de la Dirección.


El deterioro institucional se refleja también en el ámbito laboral. Testimonios internos describen un ambiente de cansancio extremo y desgaste emocional, producto de cambios constantes de instrucciones, duplicación de tareas, contradicciones directivas e impuntualidad en los procesos de coordinación. Las y los trabajadores califican estas prácticas como un proceso sostenido de acoso psicológico laboral, con afectaciones a la salud emocional, la identidad profesional y la permanencia del personal.


El pronunciamiento expone, además, condiciones materiales que el propio personal califica como indignas. Artistas de reconocida trayectoria nacional e internacional carecen de equipos de cómputo, escritorios y espacios adecuados para el desempeño profesional o la preparación artística; muchas jornadas transcurren de pie o sentados en el piso, en condiciones impropias para cualquier institución pública.


Las y los firmantes subrayan que la crisis de la DAA no es un problema administrativo menor. Se trata de una instancia pública clave para garantizar el acceso al arte y la cultura como parte del derecho a la educación. Su debilitamiento afecta no sólo a quienes laboran en ella, sino a comunidades escolares y a la vida cultural de Veracruz, mientras el discurso oficial continúa resaltando la centralidad de la cultura en el desarrollo social.


El documento recuerda que la Dirección de Actividades Artísticas es una figura única en el país, sin equivalente en otras secretarías estatales de educación. Su deterioro, advierten, representa una anomalía que compromete el modelo veracruzano de educación artística y el derecho constitucional a una educación integral.


Ante la falta de respuesta institucional, las y los integrantes de la DAA sostienen que el pronunciamiento público es un recurso legítimo para visibilizar la problemática. Exigen la intervención inmediata de las autoridades educativas estatales, la restitución de condiciones dignas de trabajo, la definición de una conducción con perfil en gestión cultural y la reactivación plena de la producción y difusión artística en beneficio de la comunidad educativa veracruzana.

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