

Redacción Bitácoras Políticas | Xalapa, Ver. | 16 Ene 2026
La falta de pago de la primera quincena de enero a personal regularizado del sector Salud, bajo la modalidad de nómina U00, detonó este viernes movilizaciones en Xalapa y otros municipios del estado. Médicos, enfermeras y personal administrativo se concentraron en hospitales y oficinas administrativas para exigir la liberación inmediata de recursos, sin suspender los servicios de urgencias para la población.
Las protestas se registraron en puntos clave del sistema estatal, entre ellos el Hospital Regional Dr. Luis F. Nachón, el Centro de Alta Especialidad Dr. Rafael Lucio y el nosocomio de Naolinco. A pesar del incumplimiento salarial, el personal mantuvo la atención prioritaria para no afectar a pacientes en situación crítica.
El adeudo impacta a un universo estimado de más de 4 mil trabajadores, incluidos médicos, enfermeras, químicos y camilleros. De acuerdo con Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud, sección 26, el retraso obedece a la no liberación oportuna de recursos federales, un problema que —señalan— se repite de manera periódica en la entidad y tensiona la operación del sistema.
Ante la presión social, el titular de la Secretaría de Finanzas y Planeación de Veracruz, Miguel Santiago Reyes Hernández, confirmó que el proceso de dispersión de recursos ya inició y que el pago total de los adeudos se realizará en las próximas horas. El funcionario indicó que los trámites administrativos están en curso para regularizar la nómina.
El episodio ocurre en un contexto de ajustes administrativos y subraya la fragilidad del flujo de recursos etiquetados. Para los sindicatos, el retraso vulnera derechos laborales y compromete la estabilidad de miles de familias; para el sistema público, introduce un riesgo operativo que obliga a respuestas inmediatas y coordinadas.
Las organizaciones gremiales advirtieron que, si los depósitos no se normalizan de forma expedita, las movilizaciones podrían extenderse a otros puntos estratégicos del estado. La salida del conflicto, coinciden las partes, depende de la coordinación efectiva entre el Gobierno estatal y las autoridades federales para asegurar que el presupuesto llegue sin contratiempos a su destino final.