Ciudad de México, 1 de julio de 2026.- La Comisión de Libre Comercio del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) llevó a cabo este miércoles la revisión obligatoria del sexto año de vigencia del acuerdo comercial, prevista en el artículo 34.7 del tratado.
Aunque la reunión despertó expectativas sobre una posible renovación del acuerdo por otros 16 años, el resultado no implica el fin del T-MEC. El tratado permanece vigente conforme a su periodo original, que concluye en 2036, pero inicia una nueva etapa de revisiones anuales ante la falta de consenso para extenderlo de manera anticipada.
Durante la conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo explicó que la reunión de este 1 de julio no representaba una fecha límite para la continuidad del acuerdo, sino el comienzo de un proceso de evaluación permanente entre los tres países.
Estados Unidos busca renegociar condiciones
La administración del presidente Donald Trump decidió no respaldar por ahora una extensión automática del tratado, al considerar que existen diversos temas que deben revisarse antes de asumir un nuevo compromiso de largo plazo.
Entre los principales planteamientos de Washington destacan:
- Incrementar el contenido estadounidense en la industria automotriz.
- Endurecer las reglas de origen para diversos productos.
- Evitar que mercancías procedentes de China ingresen al mercado estadounidense utilizando a México o Canadá como plataforma.
- Revisar aspectos relacionados con condiciones laborales y competencia económica.
Estos temas formarán parte de las siguientes rondas de negociación entre los equipos comerciales de los tres países.
¿Qué implica para México?
Especialistas coinciden en que el resultado de la revisión ofrece un escenario mixto.
Por un lado, el T-MEC continúa vigente y las preferencias comerciales entre México, Estados Unidos y Canadá permanecen sin cambios. Esto evita una ruptura inmediata del principal acuerdo comercial de América del Norte.
Sin embargo, la falta de una renovación anticipada incrementa la incertidumbre para los inversionistas, ya que las revisiones anuales podrían convertirse en un mecanismo de presión política y comercial por parte de Estados Unidos para impulsar nuevas modificaciones al tratado.
La posibilidad de ajustes constantes también podría retrasar decisiones de inversión en sectores estratégicos como el automotriz, manufacturero y de exportación.
Comienzan nuevas negociaciones
Tras la reunión de este miércoles, los tres gobiernos continuarán las mesas técnicas y políticas para discutir posibles cambios al tratado.
Además, se prevé que durante julio una delegación de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) sostenga nuevos encuentros con autoridades mexicanas para profundizar las negociaciones.
El tratado no termina
Pese a las versiones que circularon durante los últimos días, la revisión del sexto año no significó la cancelación del T-MEC.
El escenario que se perfila es una etapa de negociaciones permanentes, con revisiones anuales mientras no exista un acuerdo para extender el tratado por otros 16 años.
Por ahora, México y Canadá mantienen su disposición para renovar el acuerdo, mientras que Estados Unidos apuesta por mantener abierta la negociación, una estrategia que podría marcar la relación comercial de América del Norte durante los próximos años.
