Jerusalén, 10 de agosto de 2026.– El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, rechazó formalmente el plan de 15 puntos respaldado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para avanzar hacia el fin de la guerra en Gaza. La decisión marca una inusual diferencia pública entre ambos gobiernos sobre las condiciones necesarias para detener las hostilidades y retirar a las fuerzas israelíes del enclave palestino.
Netanyahu sostuvo que Israel no realizará ninguna retirada de la Franja de Gaza mientras Hamás no haya sido completamente desarmado. La exigencia israelí modifica la secuencia contemplada por la iniciativa estadounidense, que plantea el desarme del grupo palestino a cambio de una retirada militar israelí por etapas.
El rechazo adquiere mayor peso diplomático porque Hamás había aceptado el documento de 15 puntos, según reportes internacionales, mientras que el gobierno israelí considera insuficientes las garantías establecidas para concretar el desarme.
Netanyahu exige el desarme completo de Hamás
En su pronunciamiento, el primer ministro dejó claro que para Israel el desarme deberá abarcar todo el arsenal de Hamás antes de que las tropas israelíes abandonen posiciones en Gaza.
Netanyahu señaló además que su gobierno continúa dialogando con Washington sobre las condiciones del plan, por lo que el rechazo no implica necesariamente el cierre de las negociaciones diplomáticas.
La hoja de ruta impulsada desde Estados Unidos contempla, entre sus puntos centrales, el desarme de Hamás, una retirada progresiva de las fuerzas israelíes y una transición hacia una administración palestina independiente en Gaza.
Diferencias entre Netanyahu y Trump salen a la luz
La postura representa una ruptura pública poco habitual entre Netanyahu y Trump, quienes han mantenido una estrecha relación política.
Tras conocerse la decisión israelí, Trump evitó profundizar la confrontación y sostuvo que su relación con Netanyahu continúa siendo buena. El mandatario estadounidense reconoció que existen desacuerdos, mientras Washington mantiene abierta la vía de negociación.
El punto de fricción está en el orden de las acciones. Mientras el esquema estadounidense vincula el desarme de Hamás con un proceso gradual de retirada israelí, Netanyahu exige garantías de un desarme efectivo antes de permitir el repliegue de sus fuerzas.
El futuro del acuerdo vuelve a quedar en suspenso
El rechazo israelí coloca nuevamente bajo incertidumbre los esfuerzos diplomáticos para alcanzar un acuerdo que permita detener las hostilidades en Gaza.
Washington deberá decidir ahora si modifica la propuesta, incrementa la presión diplomática sobre Israel o mantiene la negociación sobre los puntos que Netanyahu considera inaceptables.
Por ahora, la posición del gobierno israelí permanece definida: no habrá retirada militar de Gaza sin el desarme completo de Hamás. La respuesta estadounidense y las negociaciones de los próximos días determinarán si el plan de 15 puntos todavía puede servir como base para un acuerdo o queda bloqueado por las diferencias entre dos aliados que hasta ahora habían mostrado una posición estrechamente coordinada.
