San Andrés Tuxtla, Ver., 29 de septiembre de 2026.- La familia de Khaled de Jesús Gracia Miros, un adolescente de 14 años, pidió la intervención urgente de autoridades del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) ante el deterioro de su estado de salud, que, según el testimonio de sus familiares, llevó a que fuera intubado mientras permanece internado en el Hospital General de Subzona No. 33 de San Andrés Tuxtla.
La denuncia fue hecha pública por Rosa Miros, tía del adolescente, quien sostiene que durante la atención se han presentado retrasos para realizar estudios, dificultades para concretar un traslado a un hospital con mayor capacidad resolutiva y deficiencias en los cuidados proporcionados al paciente.
Los señalamientos corresponden hasta ahora a la versión familiar. No se ha localizado una respuesta pública del IMSS sobre el caso específico que permita conocer el expediente clínico, las decisiones adoptadas por el personal médico o las razones para mantener al adolescente en esa unidad.
El HGSZ No. 33 forma parte de la infraestructura hospitalaria del IMSS en San Andrés Tuxtla.
De Catemaco a San Andrés Tuxtla
De acuerdo con el relato proporcionado por la familia, Khaled tiene antecedentes de un padecimiento neurológico desmielinizante y días antes había requerido atención especializada.
La tía refiere que el viernes el adolescente presentó fiebre y dolores intensos, por lo que inicialmente fue llevado a una unidad médica en Catemaco y posteriormente canalizado al hospital del IMSS en San Andrés Tuxtla.
Una vez en Urgencias, asegura la familia, personal médico detectó lesiones en la piel y planteó como posibilidad diagnóstica mpox —antes denominada viruela símica—, situación que habría llevado a mantener al paciente bajo aislamiento.
La sospecha de una enfermedad infecciosa, por sí misma, no constituye un diagnóstico confirmado. La familia asegura que se tomó una muestra para realizar una prueba PCR, cuyo resultado y procesamiento son precisamente parte de los puntos que cuestiona.
Familia denuncia retraso en prueba
Uno de los señalamientos centrales de Rosa Miros se refiere al manejo de esa muestra.
Según su testimonio, el domingo se tomó la muestra diagnóstica y se les informó que sería enviada para su procesamiento. La familia sostiene que este martes se solicitó nuevamente a la madre firmar documentación relacionada con el estudio, lo que interpretaron como señal de que la muestra no había sido enviada cuando inicialmente se les indicó.
Este punto requiere ser aclarado por el IMSS: cuándo fue obtenida la muestra, cuándo se remitió al laboratorio correspondiente y cuál es el tiempo previsto para disponer de un resultado.
Mientras no exista confirmación de laboratorio, tampoco resulta correcto afirmar que Khaled tiene mpox.
Denuncian aislamiento y deficiencias en cuidados
La familia sostiene que después de plantearse la sospecha de mpox cambió la manera en que el adolescente era atendido.
Rosa Miros asegura que personal médico y de enfermería habría reducido el contacto con el paciente por temor a un posible contagio y denuncia deficiencias en tareas básicas de higiene y cambio de ropa de cama.
También refiere que Khaled presentaba dolor intenso, problemas para evacuar y molestias lumbares al orinar, además de alteraciones que, según la versión familiar, habrían sido observadas mediante estudios de imagen.
La tía afirma que durante parte de este periodo recibió medicamentos para controlar el dolor, pero considera que no se realizó oportunamente una valoración integral acorde con el deterioro que observaban.
Estos señalamientos no han podido ser contrastados con el expediente clínico ni con una versión institucional.
Piden traslado a un hospital de mayor capacidad
La preocupación aumentó cuando el estado del adolescente se agravó hasta requerir, según la familia, intubación y asistencia para mantener sus funciones respiratorias.
Desde entonces, sus familiares solicitan que sea trasladado a una unidad hospitalaria con mayor capacidad diagnóstica y especialistas que puedan atender simultáneamente sus antecedentes neurológicos y el cuadro que actualmente presenta.
Rosa Miros asegura que la familia ha solicitado su envío a un hospital de alta especialidad en Veracruz, pero hasta este martes no se había concretado.
También denuncia que se habría recomendado realizar una tomografía en una institución particular ante la supuesta imposibilidad de efectuarla en la unidad del IMSS.
La familia considera que la demora en estudios y traslado puede ser determinante frente al deterioro del adolescente.
Corresponde al Instituto explicar si existe una solicitud formal de referencia, cuál es el estado de ese procedimiento y si las condiciones clínicas actuales permiten realizar un traslado seguro.



Un antecedente médico reciente
La familia también pide tomar en cuenta los antecedentes inmediatos del paciente.
Según Rosa Miros, del 4 al 11 de septiembre Khaled estuvo hospitalizado y bajo atención del propio IMSS. Durante ese periodo habría sido trasladado en ambulancia institucional al Centro Médico Nacional Siglo XXI, en Ciudad de México, para realizar estudios relacionados con su padecimiento neurológico.
Este antecedente es relevante para reconstruir la evolución clínica del adolescente, aunque tampoco permite determinar por sí solo dónde o cómo pudo adquirir una eventual infección.
La familia sostiene que el menor tuvo movilidad limitada durante ese periodo y rechaza especulaciones sobre el origen de las lesiones que posteriormente llevaron a considerar mpox como diagnóstico probable.
Establecer si existe una enfermedad infecciosa y determinar su origen requiere resultados clínicos y epidemiológicos; no puede concluirse únicamente a partir de testimonios.
Piden intervención del IMSS y organismos de derechos humanos
Ante el deterioro reportado, los familiares solicitaron públicamente la intervención del Órgano de Operación Administrativa Desconcentrada del IMSS en Veracruz, así como de organismos defensores de derechos humanos y autoridades sanitarias.
Su petición inmediata es que el adolescente sea valorado para determinar si requiere y puede ser trasladado a una unidad con mayor capacidad médica.
La denuncia plantea además preguntas que requieren una respuesta institucional: qué diagnóstico tiene actualmente el adolescente, cuál es su condición clínica, qué estudios se han realizado, qué ocurrió con la muestra para descartar o confirmar mpox y qué procedimiento se sigue para decidir su eventual traslado.
Tratándose de un menor de edad y de información médica sensible, cualquier explicación institucional deberá preservar su intimidad y limitarse a los datos que legalmente puedan hacerse públicos.
Por ahora existe una certeza y una controversia.
La certeza es que la familia reporta a Khaled de Jesús, de 14 años, hospitalizado e intubado. La controversia está en las circunstancias de la atención: sus familiares hablan de retrasos y presuntas omisiones; el IMSS todavía debe ofrecer su versión sobre esos señalamientos.
La prioridad inmediata no está en adelantar responsabilidades, sino en que el adolescente reciba la atención que su condición clínica requiera. Determinar posteriormente si existieron irregularidades demandará revisar el expediente, los tiempos de atención, los estudios practicados y las decisiones tomadas por cada área médica.
