Coatzacoalcos, Ver.- Entre cuentos, juegos, marionetas y actividades recreativas, Jonathan Jared descubrió una nueva forma de aprender y convivir gracias a la Biblioteca Rodante, programa impulsado por el Gobierno de Coatzacoalcos que acerca la lectura y la cultura a niñas y niños de distintos sectores del municipio.
El alumno de primer grado de la primaria José Alfonso Arroyo, quien vive con trastorno motor, participó por primera vez en las actividades desarrolladas en la unidad deportiva Satelta, donde compartió experiencias con más de 200 estudiantes de escuelas de educación básica y especial.
Acompañado por su padre, José Alfonso, el menor disfrutó de dinámicas de teatro guiñol, cuentacuentos, juegos didácticos y actividades de integración que fortalecen habilidades cognitivas, emocionales y sociales.
“Es la primera vez que viene y le ayuda mucho a su desarrollo mental y a salir adelante también”, expresó su padre, quien destacó la importancia de generar espacios inclusivos para niñas y niños con necesidades educativas especiales.




Cultura y aprendizaje fuera del aula
La jornada reunió a estudiantes de las primarias José Alfonso Arroyo, Miguel Hidalgo y del Centro de Atención Múltiple (CAM) 14, quienes participaron en memoramas, loterías, rompecabezas, manualidades y activaciones físicas.
La jefa de Cultura y Turismo, Alba Malpica Caballero, explicó que la Biblioteca Rodante ha recorrido diversas colonias de Coatzacoalcos con el objetivo de acercar las actividades de las bibliotecas municipales a la niñez.
Por su parte, la subdirectora de Cultura, Adriana Yolanda García Garay, señaló que estas actividades permiten a los menores aprender y desarrollar nuevas habilidades mediante experiencias lúdicas y recreativas.
Una estrategia con impacto social
Las actividades fueron coordinadas por personal de las bibliotecas municipales Quetzalcóatl, Esperanza Domínguez, Francisco Mata Aguilar, Oralia Bringas y Cornelius Versteeg Van Donselaar, bajo la coordinación de la titular de Bibliotecas Municipales, Jacqueline del Rosario Hernández Ortiz.
De acuerdo con las autoridades municipales, la Biblioteca Rodante ha beneficiado ya a más de 2 mil niñas y niños en diferentes puntos de la ciudad, consolidándose como una estrategia que fomenta la lectura, fortalece la inclusión y genera espacios de convivencia para la infancia.
Además de promover el acceso a los libros, el programa busca contribuir al desarrollo integral de la niñez mediante actividades culturales, educativas y recreativas adaptadas a distintos contextos y necesidades.
