Nueva York, 23 de septiembre de 2026.- El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, utilizó la tribuna de la Asamblea General de las Naciones Unidas para defender la actuación de su país en la guerra con Estados Unidos y rechazar que Teherán sea señalado como responsable del terrorismo.
“Nos hemos defendido únicamente. No somos terroristas”, sostuvo el mandatario iraní durante su intervención de este miércoles, en una jornada marcada por la guerra y la escalada de presión económica de Washington contra Teherán.
Pezeshkian aseguró que Irán no se rendirá ante Estados Unidos, pero afirmó que su gobierno todavía considera la diplomacia como una vía para poner fin al conflicto. Reuters reportó que el presidente iraní también presentó a su población como víctima de lo que calificó como “terrorismo” estadounidense.
Su discurso ocurrió durante el segundo día del debate general de la 81 Asamblea General de las Naciones Unidas, que se desarrolla en Nueva York. La Semana de Alto Nivel está programada del 22 al 29 de septiembre, mientras que el debate general se celebra del 22 al 26 y nuevamente el día 28.
Pezeshkian rechaza una rendición de Irán
El mensaje del presidente iraní estuvo dirigido a responder a la presión ejercida por Washington en medio del conflicto.
Pezeshkian sostuvo que su país está dispuesto a recurrir a la diplomacia, pero rechazó una capitulación. Su intervención se produjo un día después del discurso del presidente estadounidense Donald Trump ante la Asamblea General, en medio de las tensiones entre ambos gobiernos.
Las declaraciones reflejan dos líneas simultáneas de la posición iraní: mantener la resistencia militar frente a Estados Unidos y, al mismo tiempo, dejar abierta una negociación para terminar la guerra.
Sanciones de Estados Unidos golpean los vuelos iraníes
Mientras Pezeshkian hablaba ante Naciones Unidas, las consecuencias de las nuevas medidas estadounidenses comenzaron a sentirse en el transporte aéreo iraní.
Aerolíneas de Irán tuvieron que cancelar este miércoles algunos vuelos internacionales después del endurecimiento de las sanciones de Estados Unidos contra el sector aeronáutico del país.
De acuerdo con información de AFP, un agente de viajes en Teherán reportó la suspensión de vuelos hacia Bagdad, Mascate, Catar, Georgia y Azerbaiyán, aunque continuaban disponibles conexiones hacia otros destinos, entre ellos China.
El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, había advertido desde el lunes que las restricciones entrarían en una nueva fase este 23 de septiembre. Señaló que quienes proporcionaran combustible, servicios aeroportuarios o venta de boletos a las compañías iraníes podrían quedar expuestos a sanciones relacionadas con el sistema financiero estadounidense.
La advertencia de Washington, no obstante, no significó la desaparición inmediata de todos los vuelos iraníes. Este miércoles todavía se reportaban operaciones internacionales de algunas compañías, incluidas conexiones hacia China.
La guerra y la diplomacia llegan a la tribuna de la ONU
La intervención de Pezeshkian convirtió el conflicto entre Irán y Estados Unidos en uno de los asuntos centrales de la jornada de este miércoles en Nueva York.
La Asamblea General reúne durante estos días a jefes de Estado, de Gobierno y representantes de los países miembros para exponer sus posiciones sobre los principales conflictos y desafíos internacionales.
En el caso iraní, el mensaje fue explícito: Teherán sostiene que sus acciones militares responden a una estrategia de defensa y asegura que no aceptará una rendición, mientras mantiene públicamente la posibilidad de una salida negociada.
La diferencia entre esa posición y la estrategia estadounidense se desarrolla ahora en dos frentes: el militar y el económico. Las restricciones que comenzaron a afectar vuelos internacionales iraníes muestran que la presión sobre Teherán ya no se limita al campo de batalla y alcanza directamente su conectividad con otros países.
